02-04-2010

Mi Música (algunos fundamentos de su existencia)

Vi[vi]endo música (como siempre) por fin tuve lo que tanto esperé conseguir de mis artistas preferidos. Las conexiones de mi red neuronal se configuraron de tal manera que me di contra el suelo pensando en todos los años perdidos, que, si sumamos de Alanis a Billy serían alrededor de 14 o 15. Y ya cuando la vida se me detuvo cambié las vagas versiones por verdaderos encuentros repletos de sobreinterpretación y sines sentidos.

Y aquí va:

Creo que la señorita Morissette leyó a la señora Amos un día de tempestad miscelánea y se dio cuenta de la sed que le provocaba. Sus manos sudaron y obviamente que le duelen cada vez que empuña una guitarra eléctrica, toca flauta traversa, armónica o piano. El dolor de escribir también le hizo crecer esa protuberancia (física y social, por lo demás) del dedo índice de su mano derecha. "¡Qué escribe con sentimiento esta mujer!"- le dije yo el otro día.


Y tan sexy como siempre es que me acompaña en el velador de mi pieza, cantándome que está enferma pero que sigue- y seguirá- siendo hermosa. La espiritualidad que reina en tus artimañas.

Así entonces comenzó la gran revolución a cabellera suelta y desalmada. Pero siempre con ese dolor en las manos, y durmiendo con los brazos doblados y las manitas congeladas saliendo de la frazada, protegiéndote de los fantasmas y duendes que acosan las paredes de tu habitación. ¡Es que amas el frío!

Momentos de introspección y detenimiento te traicionan y de vez en cuando tienes que parar para respirar y sentirte única nuevamente. Y crear canciones como Knees of my Bees, Surrendering, Joining You, Tapes, Doth I Protest Too Much, entre todas las que le siguen. Bebí de vuestra leche para asegurarme los dientes y los huesos. Thank U.

Si Morissette me hizo beber, los James me ayudaron a tragarme esa leche, de vez en cuando natosa pero siempre deliciosa, de la canadiense. Recuerdo el auto y mi manía por buscar esas cancioncitas que sonaban en la FM Tiempo, y al adulto joven de mi padre que no se contenía ni siquiera por instantes ínfimos en preguntarme de quién cresta es esa canción. Y sí, claramente era Getting Away With It (all messed up), que en un pésimo inglés de mi parte guglié y me di contra el suelo al descubrir, además, Laid y Say Something.

Qué fome me está quedando todo esto con sólo rememorar.

Con la prodigiosa voz de Tim Booth me retorcí con Runaground, Building a Fire, Tomorrow, We're Going to Miss You, etcétera. Correr nunca se me había hecho tan agradable: correr y desaparecer al instante. Me configuré al margen de lo deseado y canté al unísono con el maestro.

James entonces me obligó a no atragantarme: a obligarme a recordar. Con Tim siempre nos sentábamos al final de la sala y nos reíamos de nuestros compañeros y compañeras alejados de la realidad y de los profesores monológicos y mojados de conocimientos literarios. Y cantábamos She's a Star de camino al metro.

Y no sólo James. Ni tampoco sólo Alanis. Al finalizar mi primer año de la universidad me encontré con una Morissette matizada de colorín y conchevino y que le cantaba al pene, a la vagina, a los romances de capó y al anticristo cocinando. ¡Tamaña impresión fue la que me quedó después de ese verano!

Claro, luego tuvimos más confianza y me contó que conocía a la canadiense desde hace un tiempo. "Ustedes escriben desde el mismo lugar"- le dije seguro. "Sí"- me respondió. No me rebatió: y yo que pensaba que me azotaría como a su piano.

Ahora sí que nos fuimos fuera del borde. Me enseñaste tu tintura y yo que no te creía nada, que sólo me reía. Me preguntabas de masturbación y de viajes. Me relajé y te conté de semen y penetraciones e idas y venidas. "Amos, eres como amor" [¡qué diálogo el de nosotros!]. "Sí, pero con unas cuantas cogidas de más"- me gritaste.

Siempre tan suplementaria. Agradezco a Shakira que haya programado A Sorta Fairytale. Aunque ya resonaba en mi cerebro Spark: esa ya la conocía. Posteriormente me vi nublado de Josephine, Mrs. Jesus, Carbon, China, Baker Baker, Digital Ghost, entre todas las demás.

Y sí, sigo sin entender cómo me dijiste que Tori era monótona, si con ella indagué las profundidades líquidas de mi córnea, si con ella- de la mano- viajé al punto impreciso de fricciones y entremetidas. No te entiendo. Y sí, te hablo a vos.

Gracias a Amos que conozco esa parte oscura. Lo mejor es entrar y salir sin siquiera despeinarse, y luego mirar al resto y senreírles como siempre. Hemos saboreado tanto y disfrutado de innumerable cantidad de lugares. Miramos al creador y bailamos a su alrededor.

Y junto a tanta aventurilla que repito todos los días en el lugar que sea, se nos unió la experiencia. Creo que era necesario una voz llena de sudor y temblor. El señor Joel apareció navegando en sueños religiosos de un mundo personal mejor y más hospilatario.

El ser subversivo mirando a lo alto la destrucción es propio de Billy. El tratar al piano con amor, sonrisas, pero trastornado de sentimientos es de Joel: es que alejar el contexto de producción es imposible.

Me motivaste a darle una vuelta más. Y con The River of Dreams, Vienna, Rosalinda's Eyes, The Longest Time, Shameless, Allentown, entre muchas otras, nos dirijimos sin mirar a los lados al punto exacto. Volví al centro.

Nos das la espalda pero nos regalas el cielo. Y sí, te agarré entero. La fragilidad de las experiencias amorosas son el sentido de cómo tocas al negro y al blanco. Gracias al señor Joel es que puedo ser revoltoso sin ensuciarme. ¡Recordad, mister Joel, cuando le cantábamos a las mujeres que pasaban por entre los reflejos de la ventana!

...

Ahora que le di, podré justificar mis andanzas. A Alanis Morissette, James, Tori Amos y Billy Joel: la culpa es de vosotros. Gracias.

20-03-2010

Consideraciones Corporales [extracto]

"El otro día me corté. La cicatriz fue profunda: podía ver mis huesos y mis órganos, mi venas y mis arterias; y por sobre todo mi sangre. Agarré mi riñón y jugué con él y luego tomé mis pulmones que olían a aire. El corazón lo dejé pegado al techo y pinté tu nombre con mi sangre en la pared. Luego el corazón cayó sobre mi cabeza. [...] De hecho aún leo tu nombre escrito al conchevino..."


 
Parte de la ternura tiene nombre: Hans.



La segunda parte de la ternura (más un dejo de tristeza): Frieda.

13-03-2010

Josefina

Con Josefina siempre nos vemos: por horas nos miramos al pasar. Y luego de dar la orden nos tomamos de la mano fuerte y sudorosamente. Te lamo el sudor, Josefina querida. ¿Caminamos al departamento para poder lamerte a conciencia? Angustiadísimos caminamos- o caminé. Lo arrendé por un par de horas. A Josefina le encanta correr a mi lado. Nos apuramos, sin soltarnos, sin perder el sudor. A mí, en cambio, me gusta correr, caminar y parar.

Al llegar cantamos:

Mirarás el cielo azul/ y no tendrás escapatoria/ y no tendras miedo/ ni mirarás por la ventana/ ¡Oh mi Clementina de encantos huidizos!/ ¡ven!, ¡ven!/ y ven...

La inventamos tras la lectura de la etiqueta del cereal. Era raro, pero en ese departamento sólo había cereal (y una cama, por supuesto). La etiqueta pintarrajeada de cielo morado nos favoreció a la claridad del día y al encarcelamiento en la cúpula astral. De ahí la canción.

-Para de dar tantas explicaciones, mi muchacho.

-Bueno, Josefina, Josefina: ilusión.

Te rocé en el encanto de tu pegajosa mano. Y tú seguías mirando la ventana. Me encantas, Josefina. E hicimos el amor mirando por la ventana: y sin preámbulos, sin nada. Josefina no es como las otras mujeres. Y no explicaré más.

Tras comer cereal, y aún pegoteados de cuasi-vida, tropezamos a las paredes y caminamos hasta encontrarte pegada a mi pecho en busca de líquidos impropios. Y continuamos. Caminar. Besar. Aspirar. Succionar. Trepar. Palabrear. Rozar. Cantar. Bailar. ¡Y todo en las paredes del departamento! Me morí cuando te subiste al techo. Bajaste repentinamente a la ventana.

Josefina ríes y cantas al mismo tiempo. Y bebo tu sudor. Y esperas a la pregunta.

-Te ves hermosa. Nunca sé qué decir.

-Pero mírame.

-¿Y tú?

Y te dibujé en la pared, y nada. Y te prometí vida infinita, y nada. ¿Qué mirará? Me recuerda a nada: yo nunca miro a través de la ventana. Y la vida eterna, pero nada. Y la vida frenética de la diversión entramos dos, y nada.

Intenté callarme como siempre, y nada.

[...]

Parecía un arpa. Esperaba mi sonido a tu mirada. Y nada.

Trepaste al muro. ¿Alguna respuesta? Alzaste la voz y caíste a mis brazos y fina, ¡sé fina! Y me hacías callar.

-No sé dibujar. Te regalo el cielo de la etiqueta.

Y [me] amaste más de dos horas, pero mirando por la ventana.

Siempre [te] pierdo, Josefina huidiza.

-Josefina eres una ilusión- terminé.


05-03-2010

Lo que no se leyó...

Cuando ya casi finalizaba mi tesis (¡mentira! seguramente me quedaban 2 o 3 capítulos) se me ocurrió (bueno, en realidad no se me ocurrió, lo escuché por ahí) la genial idea de dar las gracias (y por suerte no con mayúscula).

Al final el parrafito se evaporó de vergüenza, fundiéndose en la sub-carpeta: AGRADECER, de la carpetísima: TESIS.

Pero, ahora va.

AGRADECIMIENTOS

Quisiera aterrizar en el recorrido de mi investigación ya concluída para abrazar a diversos seres que enriquecieron mi misión.

A mi querido Browning un abrazo gigantesco por regalar tamaño filme, y por incentivarme, no sólo a las deformidades, sino que también al cine. A mis profesoras de Seminario de Grado, dra. Kemy Oyarzún y Ana María Baeza, por aceptar(me) el motivo de mi freak trabajo y apaciguarme en momentos en que sólo veía imperfecciones, interrogantes y cuestas arriba. A Soledad Falabella y Rodrigo Marilef por su simpatía y buena dispoción. A mis queridos padres por su apoyo infinito, y por advertirme, y por exigirme descanso... y por quererme. A mis bellas hermanas por hacerme reír y jugar. A mis amigos de la u y de la vida, en especial a Loreto, Gabriela, Paloma, Gonzalo, Vero y Edu, a ellos les debo el desligue de la presión y la tensión, y la bienvenida al relajo, las sonrisas y las conversaciones placenteras: ¡mil gracias! A mis alumnos del preu: ¡qué simpática sección! Y a mi vida que muchas veces intenté desligarme y hacerla invisible, mas nunca pude, y sigue acompañándome, al parecer, para siempre.

Mención honrosa para todos los freaks que vi en el transcurso de mi investigación: a "manotas" en el metro, a la señora coja del almacén y a ese joven que caminaba doblado hacia adelante: ¡mil bendiciones para ellos!

A todos muchas gracias.

Ricardo Andrade.

09-02-2010

A Silent Night With You (Midwinter Graces) - Tori Amos

Y finalmente [me] llegaron las Gracias de mediados de invierno... ¡y con 33º de calor!

Me volví a las campanas y a la nieve, al azul y al frío. Y me callé para pasar la noche más silenciosa de mi vida: una tarde rellena de eyaculaciones varias -entre torpes, educadas y aplaudibles- y luego el descanso infinito y maduro de la contemplación callada, pero acompañada.

Me volví fanático del Midwinter Graces, y sobre todo de A Silent Night With You.

Acá la letra:
The radio plays my holiday faves
It takes me back to when our love was new
Young lovers pass me by with their glow
that used to be us not so long ago
You said then, “I just want to spend a silent night with you,
with you, a silent night with you”


Joy to the world your arms kept me warm
night after night in such a cold world
Hear the bells strike
Old pictures instead tell me the past is filling my head
You said then, “I just want to spend a silent night with you,
with you, a silent night with you”


The radio plays my holiday faves
It takes me back to when our love was new
Lost in my daze, you slip past and say,
“Girl, take my hand, see nothing has changed.
Now or Then, I just want to spend a silent night with you
with you, a silent night with you”


All is calm
All is bright



31-01-2010

El límite: Pandora

 
El otro día vi Avatar.
Aunque no se ve en todos los cines del Gran Santiago, aunque el metro estaba lleno, aunque me enojé un poco, aunque la entrada era cara, aunque la película no terminaba nunca, aunque se me revolvió la guata… ¡qué importa!: ¡qué diferente es el resumen del día cuando una grata y más que apreciada compañía te enclaustra!

Y Avatar no me gustó. El final: fome. Y no se puede sostener sólo en los efectos. La trama me aburrió. Y te pusiste a roncar.

Además tuve que re-construirme una vez finalizada la cinta: era un cuerpo sin movimiento: dos horas y media no pasan en vano.



¡Pero me robé los lentes! Y eran apenas de mica, plop!

01-11-2009

A Minor Variation from Billy Joel

Como el paparazzi. Me transformo en mirón de mí. Sin muletas ni bailes raros. Ya queda menos, y será quizá, mejor: una pequeña variación... ¡Qué canción más sexy!

"[...] For what's been causing my bad disposition?
Ain't nothing new with my blue situation
And nothing's fine it's just a minor variation

[...]

Ain't nobody's business, baby
Ain't nobody's worry darlin'
Ain't nobody's problem
No way to win when you've already been forgotten

[...]

Until I'm through with this blue situation
Pass me the wine, it's just a minor variation."

Grande Billy.